Villa Carlos Paz – Santa María de Punilla
Fecha: 28/01/2011 | Autor: caco_patane | Sección: Recorridos | Tags: Córdoba, RutaNacional38 | No hay comentarios »Recorrimos 23 kilómetros desde Villa Carlos Paz hasta Santa María de Punilla por la RPE 55 hasta Bialet Masse y luego un par de kilómetros mas por la Ruta Nacional 38 hasta llegar a destino. El camino tiene varias subidas/bajadas y hacia el final predomina la subida.
Sobre la ruta en Bialet Masse, vimos un cartel que ofrecía una tentadora porción de ñoquis a $8 y no nos pudimos resistir parar a disfrutarlos con una cerveza o dos. Después de este suculento almuerzo nos dimos cuenta que no podíamos hacer muchos kilómetros más y comenzamos a mirar con atención cualquier lugar en donde acampar.
La zona en donde se encuentra Santa María de Punilla esta rodeada de otros pueblos pequeños, muy tranquilos, con casas quinta y balneareos. En Santa María de Punilla había almacenes, una estación de servicio Petrobras (con wifi, la clave era ‘bar12′), una sucursal del Banco de Córdoba, una farmacia, un supermercado y otros comercios chiquitos (la mayoría sobre la ruta).
Encontramos el camping de casualidad gracias a nuestro agudo sentido de detección de parrillitas y mesas. Estaba a dos cuadras de la ruta junto al Río Cosquín, pertenecía a un gremio -no recordamos a cual- y parecía cerrado. Cuando encontramos al cuidador nos abrió las puertas del predio para acampe y puso leña en la caldera para que nos podamos pegar una ducha con agua caliente. El precio del camping era de $10 la noche por carpa.
Armamos las tres carpas, nos quedamos un día a descansar, lavar ropa, bañarnos y recorrer el río. Nos sorprendió que entre el camping y la ruta pasara un tren. A esa altura del Río Cosquín, hay un gran puente y un dique. Lamentablemnete el agua del río estaba sucia, bastante verde y con residuos.
Unas horas antes de seguir viaje en una salida a comprar provisiones, mientras desarmábamos campamento, encontramos por la calle una bicicleta aurorita plegable. Nos quedamos con las ganas de llevarla hasta algún lugar en donde poder mandarla por encomienda a Buenos Aires para arreglarla a nuestro regreso pero era demasiado complicado y la abandonamos.
















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